¡Fuera de la caja!

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¿QUÉ ES PENSAR FUERA DE LA CAJA?

En Imedes lo llamamos: PENSAR FUERA DEL MARCO (del convenio marco, naturalmente).

Imagina que todo lo que has aprendido, lo que has vivido y lo que piensas está dentro de un bonito marco de madera.

Tú te encuentras en el centro rodeado por todo eso que te han enseñado y has aprendido a través de diversas fuentes: tus padres, tu escuela, tu universidad, tus experiencias…

Pensar fuera del marco implica dejar de lado todo lo que está ahí y buscar soluciones extraordinarias a problemas ordinarios.

Es tratar de ir más allá de las cosas obvias o de lo que todo el mundo ve o de cómo lo verías tú sin darle muchas vueltas. Es abordar cualquier tema desde otra perspectiva.

BENEFICIOS PARA TI

  • Cuando un problema parece no tener solución, el pensar fuera de la caja puede dar con un enfoque totalmente distinto y ser la clave para encontrar una solución que nadie más ha podido ver. ¡Amplías las posibilidades de solución! Incluye su aplicación en lo personal.
  • Desarrolla tu creatividad y tus habilidades de pensamiento crítico. Cuanto más fuerzas tu mente, más ideas atraes.
  • Aprende. Cada vez que llevas a cabo una acción generas un resultado que a veces no es el deseado, pero obtienes algo, ¡obtienes algo! Si es un resultado exitoso, entonces seguirás buscando la manera de aplicarlo a otras situaciones. Y si no es la clave o simplemente fue distinto a lo que esperabas, usarás ese aprendizaje y experiencia en problemas o situaciones similares a los que te enfrentes. Fracasa de nuevo, fracasa mejor.

BENEFICIOS PARA IMEDES

Albert Einstein decía que si buscamos resultados distintos, la lógica nos llevará de A a B pero la imaginación nos puede llevar a todas partes.

  • Desarrolla tu creatividad y tus habilidades de pensamiento crítico. No tiene que ser aplicado solo a la disciplinas artísticas ni a las creativas; puedes aplicarlo a la resolución de problemas en los estudios de integración paisajística, desarrollos de comunidades energéticas locales, planes de desarrollo de turismo, herramientas comunicativas para campañas de reducción de residuos, educación en colectivo vulnerables, ideas sobre transición ecológica o cambio climático… y luego trasversalmente, aterrizarlas para transmitir nuevos puntos de vista en la educación ambiental.
  • Pensar fuera de la caja es considerada una de habilidades más valoradas para asentar tu liderazgo en la empresa; sólo quien piensa diferente podrá ofrecer nuevas posibilidades de éxito a los proyectos e internamente se valorará.
  • Sal de tu zona de confort: ese lugar en el que te sientes bien, pero en el que nada asombroso puede pasar.

Ya, ya, pero ¿cómo?

Igual piensas que eres una negada. Pues no.

Lo primero que hay que destacar es que, como cualquier otra habilidad hay quienes la desarrollan de forma más natural y otros tienen que trabajar un poco más en ello para poder desarrollarla plenamente. No obstante, esto es algo que en realidad está en todos.

1. Cuestiona el status quo. Divaga

Siempre pregúntate: “¿por qué?, «¿cómo podemos mejorar/solucionar/innovar?», y “qué pasaría sí…”

No dejes de pensar sobre un problema en cuanto des con la primera solución, la más obvia que llegue a tu mente. Piensa en otras soluciones alternativas que requieran otro enfoque totalmente distinto. Haz listas, escribe cualquier cosa que se te ocurra. Déjala macerar y vuelve a ella después de un cine, un paseo o una café con amigas-os. Lo verás de otra manera.

2. Lee (Spike), consume y escucha contenidos que NO sean de tu gusto

Te ayudará a cambiar de aires y nutrir tu mente con nuevas perspectivas. Y esta idea puede también extrapolarse a otras acciones como comentar algo con un compañero del área de Gesmed con el que nunca has hablado, preguntar la opinión a Laura de recepción o a Carla de administración sobre un enfoque; probablemente te den una visión “limpia” y poco manoseada del tema.

3. Brainstorming sí o sí

Las ideas no son tontas. Permítete que afloren de manera random. Pídeles consejo a los niños porque todavía no repiten ideas preconcebidas o heredadas. Habla con tus hijos (encima les implicas en tus “cosas de mayor”) o con tus sobrinos. Les encanta.

8. Corrige tus creencias limitantes

Cuidadín con el orden establecido de las cosas: “Así es como lo hace todo el mundo” o “Ésta es la forma en que siempre se ha hecho en IMEDES”.  Más bien, ante estas ideas preconcebidas, pregúntate: ¿por qué siempre lo he hecho de esta forma?

5. Reconceptualiza el problema

Vuelve a revisar algún problema o proyecto que hayas tenido en el pasado y pregúntate cómo lo podrías haber trabajado utilizando una metodología totalmente distinta. Vale también para cuando ganas un proyectazo (y todavía más cuando lo pierdes).

6. Cambia tu rutina diaria

La creatividad nace cuando no estás Atrapado en el tiempo-1993-

Con solo cambiar el orden de tus rutinas o actividades ya se nota. Sirve variar solo el modo de hacerlo; ej. cambiar el tóner de la fotocopiadora sin gritar ¡Carleeeeeees! también es muy efectivo para estimular tus ideas.

3. Haz cosas que demanden creatividad

Escribe libremente a lo Dadá, haz dibujitos al hablar por teléfono, hazte mapas mentales cuando no puedas dormir, camina sin rumbo… se trata de comenzar a estimular la creatividad.

Cambiar de espacios o ambientes también ayuda mucho. ¡Vete a la Malvarrosa y respira el mar, que somos de València!

2. Busca puntos de vista contradictorios

Aunque en el fondo “no lo veas” una de las mejores formas de considerar todas las alternativas posibles es plantearte la opción blanca y la negra y luego la de todos los colores.

9. Realiza ejercicios que estimulen el pensamiento creativo

Haz ejercicios mentales. Como este:

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